sábado, 20 de septiembre de 2014

Fox Wood V

Comienza el frío y la gente parece más fría. Pero el frío siempre viene bien para empezar nuevos proyectos. Con los 23 recién cumplidos llegó la hora de despejar la tormenta de ideas y empezar a hacer cosas. El frío siempre es buena excusa para encerrarse y darle forma a todas esas cosas. Estoy segura de que me va a llenar más que cuarenta fiestas.

Sigo reconstruyendo todo. Antes espantar la soledad resultaba dulce, era como reencontrarse con una misma un montón de veces. Era un tener esperanza en algo, no sé el qué pero era como si siempre estuviera esperando algo que unas veces llegaba y otras no. Ahora se acabó el esperar. La única persona que te va a acompañar siempre eres tú misma. Es momento de reconstruirlo todo. Un reseteo nunca va mal.

Buscar casa nueva está siendo todo un reto. Pongo muchos filtros y nada aparece, pero la verdad es que una se topa con habitaciones curiosas. Cama de matrimonio, cama individual, ventanas, no ventanas...son los pequeños detalles que te hacen preguntarte qué haces con tu vida y cómo ha cambiado tu vida para que acabes mirando cajas de cerillas para vivir. La verdad es que prefiero una caja de cerillas a una mansión compartida con una persona tóxica. Y sí, tu habitación es el reflejo de tu vida...aún así prefiero esto antes que vivir una mentira.

La gente que desapareció va a seguir sin estar y las cosas perdidas seguirán sin regresar. Pero siempre se puede empezar de nuevo. Por eso elegí vivir bajo las ideas que me salen de la mente y empezar a buscar cajas de cerillas. Intento que todo tenga sentido y paso la mayoría del tiempo pensando en el siguiente paso que voy a dar. Se ponen trabas de por medio, pero se me antoja combatirlas.

Me encanta que todo vaya volviendo a ir por el camino correcto y que sea gracias a mí. Si quieres que una cosa te salga bien simplemente hazla. Haz lo que quieras, pero hazlo.

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