En uno de los típicos garbeos por facebook descubrí una maravilla en el muro de amiga Sara.
Recuerda: no hay otro. No se puede luchar contra los anhelos, sólo se
pueden observar, entender de donde surgen y canalizarlos en la mejor
manera que podamos con los elementos que tengamos al alcance en el
momento. No se trata de renunciar al sexo, estoy lejos de apelar al
puritanismo, pero sí de transformar nuestra relación con él. Intentemos
llevarlo más allá de ser sencillamente un acto biológico que responde a
impulsos no asimilados –en ese caso definitivamente aplica el dicho
“mejor sola que mal acompañada.” El intercambio físico con el otro es un
medio más para reconectar con la fuente. Haz el amor. Medita mientras
conectas con el otro. Sacraliza cada acto. (Re)conócete en él y
(re)conoce al Uno que todo lo engloba, las fronteras se funden y nace la
Magia.
Escoge un amante que te mire como si quizás fueras magia.
Frida Kahlo
te femiadoro, amiga!
ResponderEliminar